La Religión (Luz y Vida)

CAPÍTULO VIII LA RELIGIÓN J.— ¿Sabrías decirme, amigo lector, qué nombre solemos dar al conjunto de actos con los cuales rendimos a Dios nuestros homenajes de adoración, amor, servicio? T.— Creo que el nombre más apropiado es precisamente éste: Religión. J.— Muy bien; y ya en este plan, ¿qué te parece: a Dios le gustará…

7. ¿Quién es Dios? (Luz y Vida)

CAPÍTULO VII ¿QUIÉN ES DIOS? J.— ¿Ves este mi Longines, Tomás? Dijiste que necesariamente lo había fabricado un relojero, y dijiste bien. Pero ahora yo te pregunto, ¿sabes si aquel relojero, era español o alemán? ¿Si era alto o bajo? ¿Grueso o delgado? ¿Si era sabio o tonto? T.— Por lo menos en asuntos de…

6. Existe Dios: Argumento Metafísico (Luz y Vida)

CAPÍTULO VI EXISTE DIOS: ARGUMENTO METAFÍSICO J.— Entremos ahora, amigo lector, en un argumento para el cual se requiere un poco más de atención. T.— Mire, don Joaquín, que no estoy muy ducho en filosofías. J.— Tú mismo vas a discurrir por el campo de la metafísica con una seguridad sorprendente. T.— Soy todo oídos….

5. Existe Dios: Argumento Moral (Luz y Vida)

CAPÍTULO V EXISTE DIOS: ARGUMENTO MORAL J.— También ahora, tú mismo vas a tocar con la mano la existencia de Dios. T.— Me gusta, a la verdad, este sistema de preguntas, porque uno es llevado hasta la meta sin esfuerzos y con toda claridad. J.— Dime, pues, ¿tienes algún derecho? T.— Muchos. J.— Cítame uno….

La contrición perfecta, la llave de oro del paraíso

«El conocimiento de la contrición perfecta es más importante hoy que nunca, ya que el Sacramento de la Penitencia ha sido casi completamente borrado por los enemigos de la Iglesia, y los verdaderos confesores son cada vez menos numerosos y más difíciles de encontrar […] Donde está la contrición perfecta, allí está la caridad, y…

4. Existe Dios: Argumento Teleológico (Luz y Vida)

CAPÍTULO IV EXISTE DIOS: ARGUMENTO TELEOLÓGICO T.— Sí, D. Joaquín, la luz va penetrando a raudales en mi mente. J.— Lo celebro, amable lector; señal de que eres inteligente y no cierras los ojos a la verdad. T.— ¿Qué argumento me va a presentar ahora? J.— El argumento teleológico. T.— ¡Vaya palabra enrevesada! Cualquiera la…