Sentimiento religioso (Diccionario de Teología Dogmática)

Sentimiento religioso:

Profundos psicólogos antiguos y modernos discuten acerca de la naturaleza del sentimiento, sin llegar a una definición armónica. Defienden algunos que el sentimiento se deriva de una facultad afectiva o emotiva distinta de la facultad volitiva (motiva) y de la facultad perceptiva-intelectiva. Otros reducen los sentimientos a movimientos y fenómenos psicológicos; otros, en cambio, hacen de ellos funciones representativas o intelectivas. La teoría escolástica formulada por Sto. Tomás, siguiendo las huellas de Aristóteles, presenta, no obstante su antigüedad, las mejores garantías de verdad. Según esta doctrina, en el hombre hay solamente dos facultades psíquicas: la cogniscitiva y la apetitiva, cada una de las cuales se divide a su vez en sensible y suprasensible o espiritual. Se tiene, pues, una zona sensitiva con lo órganos sensorios, las sensaciones y las pasiones, que pertenecen juntamente al cuerpo y al alma que lo informa. De ella se pasa a la zona espiritual, en que funcionan el entendimiento y la voluntad, que son facultades inmateriales. Es propia de las facultades sensitivas la sensación, que de una impresión pasiva del mundo exterior en los sentidos se convierte en percepción del objeto y representación suya (fantasma-imagen), a la que corresponde en la facultad apetitiva el movimiento hacia el objeto percibido, es decir, ese impulso acompañado de emoción física que suele llamarse pasión (amor, odio, alegría, tristeza, etc.).

Como el apetito sensitivo tiene sus pasiones subordinadas a las representaciones sensibles, así el apetito racional o voluntad tiene sus afecciones subordinadas a las representaciones intelectivas (conceptos-ideas). Entre estas afecciones de la voluntad hay que colocar el sentimiento, el cual, aunque residiendo en una facultad espiritual, como la voluntad, tiene repercusiones en la zona sensitiva y a semejanza de la sensación tiene al mismo tiempo carácter pasivo y activo, en cuanto puede decirse que es una impresión ordenada a la acción.

13696853631497100064La gama del sentimiento, cuya base es el amor, es interminable. El sentimiento religioso nace del conocimiento de Dios Creador, que inspira al hombre humilde sujeción, adoración, temor y sobre todo amor. Según la doctrina católica el sentimiento religioso no precede, sino que acompaña y sigue al conocimiento de Dios y es energía preciosa para el desarrollo de la piedad y de la perfección cristiana. Pero a partir del Luteranismo el sentimiento se ha convertido para muchos en la única o principal fuente al menos de la religión reducida a una simple experiencia psicológica individual. Así piensa Scheliermacher, fundador de la teología sentimental, y así piensan los pragmatistas, cuyas teorías recogen los modernistas. El sentimentalismo psicológico, exageración del simple sentimiento, es una desviación anárquica en el terreno religioso, que lleva inevitablemente al Panteísmo y al Ateísmo.

(Parente, Pietro; Piolanti, Antonio; Garolafo, Salvatore. Diccionario de Teología Dogmática. Barcelona: Editorial Litúrgica Española, 1955)