Ordenaciones Anglicanas (Diccionario de Teología Dogmática)

Ordenaciones anglicanas:

ordination
Una “ordenación” de los herejes anglicanos.

Se designan con este término las ordenaciones hechas en la Iglesia cismática inglesa según el rito eduardiano, o sea conforme al «Ordinal» promulgado por Eduardo VI el año 1550, por inspiración de Crammer, donde, conservando la imposición de las manos, se reduce la forma a estas palabras: «Recibe el Espíritu Santo. Los pecados que perdonares serán perdonados, los que retuvieres serán retenidos. Sé fiel dispensador de la palabra de Dios y de sus santos Sacramentos».

Después de maduro examen histórico y teológico, León XIII, en 1896, declaró solemnemente, por su Bula «Apostolicae curae», que tales ordenaciones son inválidas, «irritae prorsus omninoque nullae» (DB, 1866). Las razones en que se basa el Pontífice son tanto la falta de la forma e intención debida por parte del ministro, como la declaración de Paulo IV.

La forma, en efecto, omite intencionadamente toda palabra que indique la facultad de ofrecer el sacrificio, que es el poder principal que confiere el Sacramento del Orden. De este cambio ilegítimo de la forma se deduce la falta de intención por parte del ministro, porque todo el que cambia voluntariamente un rito establecido por Cristo en la administración de un Sacramento da a entender que no quiere hacer lo que el mismo Cristo instituyó y la Iglesia repite fielmente.

Por otra parte, está probado históricamente que los autores del rito eduardiano querían excluir en absoluto todo lo que se refería la Misa; tenían, por lo tanto, una intención diametralmente opuesta a la de Cristo, que instituyó el Orden con el fin principal de renovar el sacrificio eucarístico.

Por esta razón Paulo IV declaró ya en 1555, por su Bula «Praeclara carissimi» y por el breve «Regimini universalis», que eran nulas las órdenes conferidas según el Ordinal eduardiano; declaración que trazó la norma seguida constantemente por sus sucesores.

En consecuencia, toda la jerarquía anglicana, a partir de Mateo Parker, consagrado Obispo según el rito eduardiano, está privada totalmente del Orden sagrado y del carácter sacramental.

(Parente, Pietro; Piolanti, Antonio; Garolafo, Salvatore. Diccionario de Teología Dogmática. Barcelona: Editorial Litúrgica Española, 1955)