Puritanismo (Diccionario de Teología Dogmática)

Puritanismo:

puritanismo
Desembarco de los puritanos en América.

Más que una secta es una tendencia rigorista del protestantismo semejante a la jansenista. El Puritanismo radica principalmente en el Calvinismo y se apoya en dos principios fundamentales: la adhesión fiel y exclusiva a la Biblia, como única norma de fe, y la conciencia de estar entre los predestinados. Nace de aquí una piedad orgullosa unida al desprecio de los placeres y de los goces sensibles de la vida, que recuerda la actitud y el sistema farisaico. Esta tendencia se encuentra generalmente dondequiera que domina el Calvinismo, pero de una manera particular se ha desarrollado en Inglaterra desde el primer período del Anglicanismo hasta nuestros días. El término «puritano» aparece por primera vez en 1564, en tiempo de la reina Isabel, para indicar aquellos Anglicanos Episcopalianos que querían purificar de residuos de catolicismo el libro común de oraciones (Prayer-Book). La reina, con ayuda del Arzobispo Whitgift desencadenó una feroz persecución contra los Puritanos, los cuales se apoyaron en los democráticos Presbiterianos, en contraste con los Episcopalianos. Jacobo I enunció sus dos célebres principios: derecho divino de los reyes, derecho divino de los Obispos. Los Puritanos se rebelaron contra ambos principios, originando una guerra civil.

Políticamente el Puritanismo favoreció el Parlamentarismo, que preparó el camino a la democracia moderna. Religiosamente acentuó la enemiga al Papismo romano, infiltrándose en la Iglesia baja (Low Church). Psicológicamente ha hecho del individuo un idólatra de sí mismo y un presuntuoso artífice de su virtud y de su suerte.

(Parente, Pietro; Piolanti, Antonio; Garolafo, Salvatore. Diccionario de Teología Dogmática. Barcelona: Editorial Litúrgica Española, 1955)