Una importante reseña

Nos hacemos eco de una importante reseña sobre el libro escrito por don Francesco Ricossa, “La vergogna della tradizione”, que publica el portal “Corrispondenza Romana” y que firma Emmanuele Barbieri. Siendo no obstante recíproca la discrepancia “de las posturas teológicas y eclesiológicas”, la crítica de C.R. acierta de lleno en el contenido y en la finalidad del libro, derribando  así el muro de silencio que imperaba en torno a una cuestión tan grave. ¡Buena lectura!

¿Existe el peligro de un “tradicionalismo” gay friendly?

radiospada-tradizione-baroncorvo-donricossa-fumagalliDespués del valiente e impresionante testimonio del arzobispo Carlos María Viganò, parece que la caja de Pandora se ha abierto. La difusión de la homosexualidad y de la pedofilia dentro del mundo católico es un fenómeno ancho y ramificado, que no perdona al colegio cardenalicio, a las cátedras episcopales, a los seminarios, a las parroquias y ni a las instituciones laicales.

Pero lo que parece más grave es el humus en el cual el vicio contra-natura se desarrolla: una atmósfera que los estudiosos del problema, como el padre Dariusz Oko, definen como actitud gay-friendly. La actitud ambigua de quien, aunque no practicando la sodomía, alimenta sentimientos de simpatía o cuanto menos de indulgencia hacia ella y padece la influencia de los homosexuales, considerados personas excéntricas, aunque brillantes y fascinantes.

¿Cuáles son las raíces culturales y morales de este filo o cripto-homosexualismo, difundido de forma transversal en diversos ambientes católicos? En el caso de los modernistas es evidentemente la negación del valor absoluto de los principios morales; en el caso de los conservadores o los tradicionalistas es muchas veces una aproximación literaria y esteticista a la tradición.

Una útil contribución a la comprensión de este fenónemo nos lo ha dado el estudio, recién publicado, de don Francesco Ricossa titulado La vergüenza de la tradición (La vergogna della tradizione, Centro Sodalitium, Verrua Savoia 2018, 176 páginas). Don Ricossa es conocido por ser el principal exponente del “sedevacantismo” italiano, que se adhiere a la llamada “tesis de Cassiciacum” elaborada por el padre Guérard des Lauriers (1898-1988). Nosotros no compartimos estas posturas teológicas y eclesiológicas, pero debemos reconocer que el estudio de don Ricossa identifica, mediante una documentación irrebatible, la existencia de una veta cultural gay-friendly que ejerce una fuerte influencia sobre muchos jóvenes tradicionalistas, no solamente italianos.

En concreto, el autor de “La vergogna della tradizione” saca al descubierto las profundas contradicciones internas de la web y casa editorial Radio Spada, una asociación que cuando comenzó, entre el 2012 y 2013, se otorgó el ambicioso programa de «renovar el mundo “tradicionalista” “en salida” de los reducidos espacios ocupados hasta ahora».

En la introducción de su estudio, don Ricossa precisa como su crítica es directa, entendida como una evangélica “corrección fraterna”, no tanto a cada autor de los artículos, libros o intervenciones en particular (algunos de ellos son ex discípulos suyos), sino «más bien a la misma Radio Spada, como asociación y como mentalidad».

Una mentalidad a decir un poco ambigua, que ha llevado a la asociación a difundir en su propia web y en su página de Facebook escritos discutibles sobre esoterismo, la pintura prerrafaelista o la literatura inglesa, presentados como textos intachables para la formación del militante católico, cuya presentación no deja de ser como mínimo un atrevimiento.

Por nuestra parte debemos precisar que no queremos implicar en la crítica a todos los colaboradores de Radio Spada, sino que es justamente el aprecio hacia algunos de ellos el que nos empuja a compartir las preocupaciones de don Ricossa.

No nos es posible aquí reseñar todo el libro, repleto de nombres, hechos, citas y notas históricas… Pero, ciertamente, podemos subrayar como en él queda esclarecida la existencia de una línea roja trazada de estetismo, homosexualismo, esoterismo y ocultismo que vincula a muchos personajes presentados en las páginas culturales de Radio Spada: desde Fredrick Rolfe, “Baron Corvo” (1860-1913), figura central del grupo, junto a Oscar Wilde (1854-1913), pasando por tantos otros personajes , más o menos importantes, como John Addington Symonds (1840-1892), Marc André Raffalovich (1864-1934), John Gray (1866-1934), Robert Ross (1869-1918), Lionel Johnson (1867-1902), Alfred Douglas (1870-1910), Aubrey Beardsley (1872-1898), Montague Summers (1880-1948) y Ronald Firbank (1886-1926).

No se trata solamente de autores todos ellos homosexuales, sino que su homosexualidad es presentada con benévola condescendencia, es decir gay friendly, como en el caso de un artículo dedicado a Gray por uno de los co-fundadores de Radio Spada, Luca Fumagalli, con el título John Gray, l’esteta che divenne sacerdote (https://www.radiospada.org/2016/09/john-gray-lesteta-omosessuale-che-divenne-sacerdote/).

La historia del estudio La vergogna della tradizione -explica don Ricossa- comenzó en el 2014, cuando le entregaron el libro de Luca Fumagalli, Robert Hugh Benson. Sacerdote, scrittore, apologeta, al cual le seguirán otros tres libros, siempre firmados por Fumagalli, con el mismo carácter cultural: en 2015 el ensayo L’ombra delle mosche. Introduzione alla narrativa di William Golding; en 2016 la antología Robert Hugh Benson. Dal “Trionfo del Re’ al “Padrone del mondo”; y finalmente, en el 2017, Baron Corvo. Il viaggio sentimentale di Frederick Rolfe.

Fue precisamente esta última biografía, dedicada al discutido escritor inglés, autor de dos novelas , Adriano VII y El deseo y búsqueda del todo (firmados bajo el seudónimo de Barón Corvo), la gota que colmó el vaso, convenciendo a don Francesco que debía advertir a los incautos seguidores católicos de Radio Spada sobre las lecturas poco ortodoxas que desde ella proponían.

Acerca de esto se refiere el autor en la contraportada, señalando la significativa declaración que traza el estudioso de la literatura inglesa, Ellis Hanson, sobre Frederick Rolfe alias Barón Corvo, en la obra Decadence and Catholicism: «Su sensibilidad literaria era una mezcla de estetismo, pederastia y catolicismo».

¿Cómo pueden un sitio web y una casa editorial, que se declaran católicos «de una pieza», promover y proponer a sus fieles lectores, como «católico integral» a un personaje, cuando menos controvertido, como el poeta Frederick Rolfe, conocido por su homosexualidad y al que el célebre crítico literario Mario Praz (1896-1982) no vaciló en definirlo como un «sucio acaparador de menores de edad»?

Nacido en una familia protestante, después de haberse convertido del anglicanismo al catolicismo a los veintiséis años, Rolfe atravesó una vida marcada por un permanente sentimiento de amor/odio hacia la Iglesia Católica, un conflicto que se retrotrae al 1890, cuando el joven Frederick fue expulsado del colegio católico de Oscott, en Escocia, por su conducta extravagante y alborotada claramente vinculada a sus irrefrenables tendencias homosexuales.

Su biógrafo Alphonse James Albert Symons (1900-1941), en el libro En busca del barón Corvo subraya como su vocación sacerdotal (afortunadamente nunca realizada) estuvo “viciada” por estas turbias inclinaciones sexuales: «Rolfe… había tratado de ser sacerdote. Este último hecho era insólito y cierto a la vez; pero no en cambio sorprendente, si tenemos en cuenta que un hombre en el cual la naturaleza no ha puesto el amor hacia una mujer está más inclinado a abrazar una carrera que imponga el celibato».

Si hay algo que caracterice la figura de Barón Corvo es de hecho una incorregible inclinación a la pederastia, reconocida por él mismo en términos crudos e inadmisibles en el libro Cartas de Venecia. En estas 23 cartas y dos telegramas, enviadas entre 1909 y 1910 a su amigo inglés, homosexual, Charles Masson Fox, Barón Corvo no escatima en detalles, ilustrando las «cualidades» homoeróticas de los jóvenes gondoleros venecianos, en particular de sus tres favoritos: Zildo Vianello, Carlo Caenazzo y Piero Venerando.

Frederick Rolfe murió de un infarto en la noche del 25 de octubre de 1913 en una habitación de una posada de Venecia. El cónsul inglés Gerard Campbell encontró «horrorizado», en la habitación del difunto, «cartas, dibujos y agendas que hubiesen sido suficientes para provocar cientos de escándalos (…) cartas de chantaje y fotografías que desvelaron las innaturales inclinaciones del escritor». Por otra parte, basta con teclear en Google el nombre de Frederick Rolfe para toparse con toda una serie de textos que describen, de manera inconfundible, al personaje: la página dedicada a él en WikiPink, la Wikipedia gay (http://www.wikipink.org/index.php/Frederick_Rolfe); un artículo del sitio linkiesta.it con el título Frederick Rolfe, recuerdos de los gondoleros de Barón Corvo, catalogado como “Literatura gay veneciana” (https://www.linkiesta.it/it/article/2013/11/23/frederick-rolfe-memoria-dei-gondolieri-di-baron-corvo/17933/); y la página que dedica a Barón Corvo el historiador gay Giovanni Dall’Orto, emblemáticamente titulada “Prostitutos en góndola”. El turismo homosexual de comienzos del siglo XX en las cartas de Frederick Rolfe (1860-1913) http://www.giovannidallorto.com/saggistoria/rolfe/rolfe.html

Frente a todo esto nos parecen, pues, incomprensibles las palabras con las cuales el presidente de Radio Spada, Piergiorgio Seveso, define al Barón Corvo: «valiente y atormentado converso que renunció a todo por amor al Papado romano y a la Iglesia Católica (…), escritor que supo unir una profunda erudición y un gusto notable para la construcción fantástica y esteticista de la narrativa». Por ello, continúa Seveso, sus obras deberían ser conocidas y difundidas por cuanto son «siempre interesantes, a menudo edificantes, en ocasiones monumentales y en gran medida desconocidas al público de lengua italiana».

Barón Corvo representa, no obstante, solo la punta del profundo iceberg bajo el cual se esconde una auténtica línea cultural que pretende alabar al grupo de artistas ingleses de la última parte de la época victoriana. Artistas que lograron la fascinación y la atracción del catolicismo, movidos más por el propio culto esteticista de la belleza que de una real y concreta conversión personal.

Junto a Frederick Rolfe, señala don Ricossa, en las columnas de Radio Spada son servidos y ofrecidos al lector incauto demás autores de aquél movimiento cultural del decadentismo inglés, a caballo entre el siglo XIX y el XX, que por su naturaleza son profundamente inmorales y que tienen poco que ver con la doctrina católica: «Entre los autores presentados sucesivamente a los lectores -escribe don Ricossa- existen nexos de unión de tal manera que se puede hablar de una auténtica estrategia intelectual para iniciar a los lectores a adherirse a una mentalidad, que (…), no solamente es extraña al catolicismo integral (…) sino que (…) objetivamente es inconciliable con la moral católica».

Una paradójica contradicción en términos, aún más evidente por el hecho de que los autores y las obras promocionadas por Radio Spada son reivindicadas orgullosamente por el mismo movimiento LGTB y forman parte, a todos los efectos, de la denominada “cultura gay”.

En cambio, ¿No sería conveniente que una web y editorial de declarada orientación “católica integral”, a pesar de sus propias peculiares pasiones literarias, corrieran un tupido y compasivo velo sobre personajes de la talla de Barón Corvo, cuya vida se caracterizó por un catolicismo de todo menos real y coherente? Con mayor razón está fuera de lugar “flirtear” con personajes tan extraviados, en un momento histórico en el cual la ideología LGTB lanza su ataque final, conquistando espacios siempre más amplios incluso en el interior de la Iglesia Católica, amenazada desde su seno por una omnipresente homoherejía.

Por haber denunciado esta “temeraria” operación cultural, don Francesco Ricossa ha sido definido por Radio Spada como un «lapidador compulsivo con la peor puntería». A nosotros, sin embargo, nos parece que en este caso ha dado en el blanco. Su investigación va más allá de una disputa personal, aportando luz sobre un ambiente tradicionalista que corre el peligro de inserirse en la cultura gay-friendly, convirtiéndose cómplice, objetivamente hablando, de la actual deriva moral.
(Emmanuele Barbieri)

https://www.corrispondenzaromana.it/esiste-il-pericolo-di-un-tradizionalismo-gay-friendly/

https://www.sodalitium.biz/unimportante-recensione/

Para comprar el libro “La vergogna della tradizione”, de don Francesco Ricossa, hacer clic AQUÍ.

(Traducido del original por Propaganda Católica; nota introductoria y título de la entrada tomados de Sodalitium)