La Encíclica que condenó el Modernismo (III)

La acción de San Pío X.

san pio x

San Pío X, desde el primer año de su pontificado, desarrolló una acción enérgica para acabar con el Modernismo, poniendo en el Índice sus libros, sancionando disciplinarmente a los representantes más peligrosos y favoreciendo la prensa antimodernista de los llamados “católicos integristas”, que muy pronto encontrarán en la acción de monseñor Benigni la mayor colaboración entre la Santa Sede y esta prensa integrista.

Un mes después de la elección, en la encíclica E supremi apostolatus, el Papa Sarto advertía a los obispos con el fin de que «los miembros del clero no dejen engañarse por las insidias de esta ciencia nueva y engañosa que se adorna con la máscara de la verdad y pretende, con la ayuda de razonamientos engañosos y pérfidos, abrir una rendija a las ideas racionalistas y semiracionalistas.» (15)

Entre 1903 y 1907 la Congregación del Índice condenó 32 libros, en particular las obras de los franceses Loisy, Houtin, Laberthonnière y Le Roy. En abril de 1906 fue el turno de Antonio Fogazzaro (1842-1911) con su novela El Santo, expresión de su adhesión al Modernismo. En 1902 escribía a su amigo mons. Geremia Bonomelli, obispo de Cremona y exponente destacado de los católicos liberales de Italia, que las «lecturas de Loisy, de Houdin, de Tyrrell (…) me han conmocionado, iluminado, e incluso a veces, turbado el alma; turbada por esa perturbación (…) que no es otra cosa que una fiebre por el progreso.» (16)

Ernesto Buonaiuti (1881-1946), que pronto se sumará a la lista, en octubre de 1906 fue destituido del profesorado, mientras en el mismo periodo Loisy será suspendido a divinis. En abril de 1907 será el turno de Romolo Murri.

Frente a la acción de San Pío X, los exponentes más importantes del Modernismo italiano decidieron organizar un congreso secreto, eligiendo la localidad de Molveno en el Trentino. A la asamblea modernista acudieron la flor y nata de la heterodoxia italiana: Fogazzaro, Francassini, Buonaiuti, Mari, Murri, Piastrelli, Gallari Scotti y Casati. Se debatió establecer una coordinación capaz de hacer frente a la acción cada vez más contundente de la Santa Sede, pero ya era demasiado tarde.

De hecho, pocas semanas después de la convención, el 17 de julio de 1907, se publicó en el Osservatore Romano, con fecha del 3 de julio de 1907, el decreto Lamentabili sane exitu del Santo Oficio, con un elenco de 65 proposiciones modernistas condenadas como “reprobatae et proscriptae” relativas a la autoridad del Magisterio de la Iglesia, la inspiración y el valor de las Sgdas. Escrituras, las fuentes de la Revelación, el dogma y la fe, el origen y el desarrollo de la doctrina y la constitución de la Iglesia. El documento no citaba a ningún autor acusado de tales tesis, pero el mismo Loisy reivindicó la paternidad de 53 proposiciones, contenidas principalmente en dos obras: L’Évangile et l’Église y Autour d’un petit livre (17).

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El cardenal español, Vives y Tutó, que colaboró en la redacción de la Pascendi.

Al final del verano, el 16 de setiembre (fecha oficial el 8 de setiembre) aparecía la encíclica Pascendi: « preciso y despiadado análisis de las doctrinas modernistas. Si el decreto fue solamente un elenco de proposiciones, la encíclica se presentaba como un verdadero tratado sistemático, una síntesis meticulosa de todas las posiciones planteadas en los últimos años.» (18) Entre los colaboradores de San Pío X para la redacción de la encíclica figuraban, para la parte doctrinal, el padre Giuseppe Lemius (1860-1923), procurador general de los Oblatos de María Inmaculada en Roma y consultor de diversas Congregaciones (y quizás el p. L. Billot, futuro cardenal); mientras que por la parte moral encontramos al cardenal José Vives y Tutó (1854-1913), capuchino español, creado cardenal en 1889 y prefecto de la Congregación para los Religiosos en 1908. Fue uno de los cardenales más acérrimos opositores al Modernismo, junto al card. Gaetano de Lai (1853-1928), prefecto de la Congregación Consistorial.

(Carandino, D. Ugo. L’Enciclica che condannò il Modernismo. Amicizia Cristiana, 2005) Traducido por Propaganda Católica.


(15) Tutte le encicliche dei Sommi Pontefici, dall’Oglio editore, Milano, p. 526.

(16) A. Fogazzaro, Lettere scelte, a cura di T. Gallarati Scotti, Mondadori, Milano 1940, p. 498.

(17) A. Loisy, Simple réflexion sur le Décret du Saint Office “Lamentabili sane exitu” et sur l’Encyclique “Pascendi dominici gregis”, Ceffonds, Paris 1908.

(18) M. Guasco, Modernismo. I fatti, le idee, i personaggi, Edizioni S. Paolo, Cinisello Balsamo 1995, p. 157.